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El SUM de los edificios de propiedad horizontal

El SUM o Sala de Usos Múltiples es un espacio que existe en los edificios porteños de reciente construcción pero nadie sabe exactamente cómo surgió o quien lo inventó. Si tradicionalmente los edificios siempre fueron espacios de viviendas, a qué se deben estos nuevos espacios? ¿Quien los necesita? ¿Surgieron como necesidad o los hacen ver como una necesidad, como algo cool?¿Cómo empezó todo?.

El surgimiento del SUM en las torres o edificios nuevos

Desde siempre lo que se conoce como Salón de Usos Múltiples (SUM) son espacios desarrollados en Universidades, edificios corporativos, edificios de gobierno a fin de realizar conferencias, talleres de trabajo, reuniones con varias personas, presentaciones de libros, entre otros. Sin duda actividades que concitan gran cantidad de personas y que muchas veces requieren a veces de equipamiento de sonido, comida, bebidas, numerosos asientos, etc.
A mediados o fines de la década de los ’90 se puso de moda en el diseño de edficios de viviendas crear espacios especialmente en el último piso, un SUM. Este espacio está destinado a realizar eventos sociales, fiestas que muchas veces van en contra de la reglamentación de la ciudad de Buenos Aires acerca de ruidos molestos  y de las normas de conviencia de un edificio.
El SUM a menudo está arriba de un departamento o piso y ya han habido numerosas denuncias por ruidos molestos y llamados a la policía.

Los problema que traen los SUM a los edificios de departamentos

Los SUM han traído numerosos problemas de consorcio a muchos edificios. Han habido fiestas de quince donde se ha llamado a la policía, hay copropietarios que han organizado fiestas en el SUM llevando 10 mariachis para cantarle a una quinceañera, etc. Hay cada vez más denuncias y juicios civiles contra los consorcios por los trastornos que ocasionan los SUM. También hay problemas de seguridad al recibir invitados y gente que entra de la calle y utiliza las partes comunes como ascensor o escaleras para ir a una fiesta.
Los edificios de propiedad horizontal siempre fueron eso: edificios de viviendas con partes comunes: (pasillos, cuartos de bauleras, cocheras, entrada o hall, terraza y poco más). Agregando nuevos espacios como lavanderías, yacuzzis o piscinas los desarrolladores pretenden competir para que sea más atractiva la vivienda en una ciudad infestada de viviendas. El SUM es un invento exclusivamente de los desarrolladores de edificios, de las constructoras, junto con las inmobiliarias que venden los edificios con SUM como si fuesen lo más de lo más un auténtico engaño para los compradores. Los SUM en los edificios, a menos que esté clausurado, es un espacio absolutamente inviable para la vida en comunidad.


  1. Ruidos molestos: Las fiestas parecen nunca acabar y nadie respeta los horarios acordados. Los gritos de la gente por todo el edificio, tomando ascensores y la pobre víctima de todo esto que es quien vive debajo del SUM. Leer más: ¿Cómo denunciar por ruidos molestos?
  2. Suciedad: El encargado no tiene por qué limpiar la suciedad de la fiesta de un copropietario. La limpieza debería quedar a cargo del organizador de la fiesta o bien que pague la hora de limpieza del encargado ó de una empresa de limpieza. Más allá de rajaduras a las paredes, baños que dejen de funcionar o roturas de pisos que deben ser afrontadas por el consorcio y no por el organizador de la fiesta.
  3. Inseguridad: Los edificios se departamentos siempre fueron seguros porque la gente se conoce entre sí y es identificable por nombre, apellido y departamento. Pero ¿Qué pasa cuando hay extraños recorriendo los pasillos y zonas comunes de los edificios? ¿De qué manera están identificados? ¿Quién sabe de sus antecedentes? ¿Por qué entran y salen como si fuese su casa? Es otro de los motivos por los cuales estos espacios son inviables.

En vez de preocuparse por los materiales de construcción las constructoras se preocupan por espacios supuestamente «cool» gracias a los cuales el consorcio puede terminar con un gran juicio.

¿Qué pasa si me mudé a un edificio con SUM y me molestan los ruidos molestos?

Por más que exista o que los malnacidos de las constructoras les hayan dejado este clavo, el SUM se puede anular mediante una asamblea de copropietarios. En una asamblea con mayoría simple, se puede regular su uso o directamente prohibir que se realicen fiestas y/o actividades en el SUM. También pueden regular que se utilice para otra cosa, por ejemplo para depósito, como baulera o bien como gimnasio. Ante ruidos molestos reiterados, o suciedad se debe realizar la queja ante el administrador por carta documento o correo electrónico, todas las veces que ocurra.

¿Quiénes prefieren un SUM en su edificio?

Esta comprobado por el sector inmobiliario que los compradores de viviendas con SUM en el edificio son personas de medio pelo, con poder adquisitivo quizás alto pero escaso nivel socio-cultural o no pertenecen a la sociedad porteña tradicional bajo ningún concepto. Algunas personas quieren ahorrar en fiestas infantiles y no ensuciar su casa pero tampoco pagar para alquilar salones fuera del edificio. Muchas veces son personas de la «Argentina profunda» que quieren comprar un estatus que no tienen a través de estas «amenidades» que les venden las inmobiliarias como una gema. Entonces quizás acostumbrados a vivir unos arriba de los otros, buscan símbolos y objetos para sentirse en un nivel superior. Por eso proliferan estos espacios que no hacen cosa más que complicar las vidas de todo el mundo y algunas constructoras e inmobiliarias, evidentemente, se aprovechan de la ignorancia de la gente.

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    Maria Cristina Mon mon

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